jueves, 15 de enero de 2009

PIDA A LOS LIDERES RELIGIOSOS DE ARGENTINA QUE IMITEN AL EPISCOPADO ESPAÑOL


PARA QUE NO LLEGUEMOS A ESTA SITUACIÓN LES PEDIMOS TOMAR EJEMPLO DEL EPISCOPADO ESPAÑOL:España: obispos dispuestos a "salir a las calles" a favor de la vida MADRID, Ene. 09 (ACI).-

El portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. Juan Antonio Martínez Camino, señaló que los obispos están dispuestos a respaldar nuevas manifestaciones públicas si el actual gobierno persiste en liberalizar la ley del aborto que se debate actualmente en el Parlamento"Queremos apoyar todo lo posible para que los legisladores sepan que los católicos no quieren eso", explicó Mons. Martínez Camino, durante una entrevista con la agencia Europa Press. "Es contradictorio con la conciencia humana y cristiana promover leyes que den licencia para matar", agregó.HAGA CLIC AQUÍ PARA ENVIAR SU PETICIÓN A LOS LÍDERES RELIGIOSOS ARGENTINOS
El Prelado advirtió además de que entre los culpables del aborto no solo están las mujeres que deciden no tener un hijo, sino también "quienes no las apoyan, quienes las presionan o las maltratan". Además señaló a los diputados y legisladores, sobre todo los creyentes, que promuevan "este tipo de leyes" que el castigo de la excomunión "no es solo para las mujeres, sino para todos aquellos cuya colaboración directa haya sido necesaria para la ejecución de un aborto".El vocero de la CEE destacó también que el aborto "no es un derecho" y recomendó a los legisladores que "fomenten la asistencia y las condiciones legales para que no haya excusa ninguna para quitar la vida de las personas, tanto por parte de los católicos como de los no católicos"."Si tenemos derecho a quitar la vida de nuestros hijos es que hemos perdido el sentido de lo que significa el derecho", agregó.Al respecto, el Prelado explicó que la ampliación de la ley del aborto justificaría "sutilmente y de modo absurdo" esta práctica como un "derecho" poniendo "en la picota" el resto de las garantías de la persona. "No se puede dar una licencia más amplia para matar a los hijos, es lo contrario al concepto de derecho"; y sentenció que la actual ley eufemísticamente llamada "de interrupción voluntaria del embarazo" "no debe hacerse más injusta todavía".HAGA CLIC AQUÍ PARA ENVIAR SU PETICIÓN A LOS LÍDERES RELIGIOSOS ARGENTINOS

SE REDUJERON EN UN 20% LAS MUERTES MATERNAS POR ABORTO‏


Aumentó en un 3,5% la mortalidad en menores de 1 año. La cifras oficiales desmienten los slogans abortistas.


Muertes maternas por aborto
Las últimas cifras disponibles son las del año 2007 y fueron publicadas en diciembre de 2008 por el Ministerio de Salud de la Nación. Según esas “Estadísticas Vitales” en el 2007 se produjeron 74 muertes maternas por aborto en todo el país. Recordemos que el mismo indicador para el 2006 era de 93 muertes, lo que implica una reducción del 20%. A continuación las muertes maternas por aborto desagregadas por distrito:
Año 2007: Muertes maternas por aborto por provincia

Ciud. Aut. de Buenos Aires: 1
Buenos Aires: 23 (21 en el GBA)
Catamarca: 3
Córdoba: 3
Corrientes: 0
Chaco: 0
Chubut: 1
Entre Ríos: 2
Formosa: 5
Jujuy: 2
La Pampa: 0
La Rioja: 3
Mendoza: 3
Misiones: 3
Neuquén: 2
Río Negro: 1
Salta: 7
San Juan: 4
San Luis: 1
Santa Cruz: 1
Santa Fe: 1
Santiago del Estero: 3
Tucumán: 4
Tierra del Fuego: 0

Muertes de menores de 1 año

Como dato comparativo mencionemos las muertes de menores de 1 año (en su mayoría por causas evitables). El total para el país durante el 2006 fue de 8.986 muertes y en 2007 de 9.300 muertes, lo que señala un incremento del 3,5%. A continuación esa cifra desagregada por distrito:
Año 2007: Muertes de menores de 1 año por provincia

Ciud. Aut. de Buenos Aires: 359
Buenos Aires 3,590 (2,638 en el GBA)
Catamarca: 104
Córdoba: 688
Corrientes: 296
Chaco: 406
Chubut: 101
Entre Ríos: 249
Formosa: 257
Jujuy: 189
La Pampa: 63
La Rioja: 79
Mendoza: 372
Misiones: 315
Neuquén: 106
Río Negro: 110
Salta: 382
San Juan: 188
San Luis: 130
Santa Cruz: 68
Santa Fe: 587
Santiago del Estero: 229
Tucumán: 371
Tierra del Fuego: 26
Muertos en el exterior: 4
Lugar no especificado: 31

Las tablas evidencian el sesgo ideológico de los proyectos de ley que en distintos distritos intentan legalizar el aborto, so pretexto de reducir las muertes maternas. Curiosamente el tema se presenta como una "prioridad sanitaria" aún en provincias donde no se registran muertes por esa causa. FIN

martes, 13 de enero de 2009

Estadounidenses se preparan para la "Marcha por la vida" en Washington


El evento anual recuerda un año más de la legalización del aborto en este país
WASHINGTON, martes, 13 enero 2008

Cada 22 de enero, las principales calles de la capital estadounidense se invaden de carteles con consignas como "Defender vida" o con pancartas que tienen rostros de bebés y niños recién nacidos.
Ni el invierno ni la nieve pueden detener a las casi 200 mil personas que llegan a Washington desde diferentes lugares de Estados Unidos para marchar ante el Capitolio. Siguen la ruta de la Corte Suprema de Justicia con cantos. Exigen el respeto y la dignidad de los no nacidos, asegurando que ésta es equivalente a la de cualquier otro ser humano y recordando que el valor de la vida no puede relativizarse.
Cuando los provida decidieron unirse
El 22 de enero de 1973, siete de nueve abogados de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos dieron vía libre a la ley Roe versus Wade que asegura que el aborto debe ser permitido a la mujer, por cualquier razón, hasta el momento en que el feto se transforme en "viable", es decir, cuando sea potencialmente capaz de vivir fuera del útero de la madre sin ayuda artificial.
Diferentes líderes pro vida se dieron cuenta de las consecuencias que estaba comenzando a tener la legalización del aborto en Estados Unidos y fue así como en octubre de 1973, decidieron juntarse para el 22 de enero siguiente. Fecha en la que unas 20 mil personas participaron de la primera "Marcha por la vida" en Washington.
Desde esa fecha, año tras año cientos de miles de norteamericanos se reúnen para este evento. Varias diócesis de Estados Unidos, así como colegios y universidades católicas envían una delegación para que formen parte de la "Marcha por la vida"
El padre Frank Pavone, director de la organización Priests for Life, "Sacerdotes por la vida", testimonia en la página web de esta organización: "Mi primera marcha por la vida fue en 1976 cuando estaba en el último año de colegio. Este evento me inspiró a ser un activista en el movimiento pro vida. Al ver que había tanta gente de diferentes etnias y religiones orando, cantando y marchando con tanta fe y determinación, aprendí que esta causa es grandiosa, urgente y digna de mi tiempo, mi energía y compromiso".
"Es un tremendo signo de esperanza para el movimiento y para la nación", concluye.
Durante estos 36 años en los que el aborto ha sido legal en Estados Unidos, más de 50 millones de niños han sido asesinados en el vientre materno. Las menores de edad, que no pueden tomar ciertas medicinas sin un permiso escrito de sus padres, pueden sin embargo abortar sin su consentimiento.
Actividades que acompañaran la marcha
Aunque el evento central consiste en las dos horas de caminata hacia el capitolio, el evento provida incluye otras actividades que comienzan desde el día anterior a la marcha.
Conferencias en la Gorgetown University, conciertos de canciones pro vida, trabajos en grupo, una vigilia de oración en la Basílica del Santuario Nacional, misas, encuentros, servicios religiosos de diferentes credos, una cena después de la marcha, así como la conferencia anual del grupo "Estudiantes por la vida"..., son algunas de las actividades que buscan crear conciencia sobre la defensa de los no nacidos.
"Si el aborto continúa, podemos estar seguros de que no continuará sin oposición. Nos complace unir a nuestros conciudadanos, que caminan en el Capitolio para dar un testimonio del hecho de que una política que permite la matanza de miles de niños inocentes al día no puede, no debe ser aceptada de manera pasiva por cualquier país civilizado", dice el padre Pavone.
Más información: http://www.marchforlife.org

Hacer el amor sin hacer el niño, hacer el niño sin hacer el amor

doctor Simón Castelví asegura que la encíclica Humanae Vitae es "una profecía científica": Pablo VI pone en guardia "sobre los peligros de la píldora contraceptiva como el cáncer, la infertilidad, la violación de los derechos humanos, etc."
Monseñor Munilla la evoca: "Justo cuando la revolución sexual reivindicaba aquello de "hago con mi cuerpo lo que quiero", la Iglesia recordaba que la sexualidad no puede ser reducida a un instrumento lúdico y reclama nuestra responsabilidad, que se concreta en el amor fiel y en la procreación (...).
Jérôme Lejeune (fue Premio Nóbel de biología) describía así esta concatenación de despropósitos: "La anticoncepción es hacer el amor sin hacer el niño; la fecundación «in vitro» es hacer el niño sin hacer el amor; el aborto es deshacer el niño; y la pornografía es deshacer el amor". Efectos de aquella revolución de mayo del 68: adicción al sexo y libertinaje sexual, extensión del Sida y de otras ETS, demasiados embarazos en adolescentes y abortos, incontables fracturas familiares y la difusión de la droga…
¿Debemos lamentarnos? Sobretodo, debemos educar. Educar a los jóvenes para un amor comprometido, no para la promiscuidad y la adicción; para la generosidad, no para el egoísmo; para que sepan controlarse, no para ser flojos y mediocres. La sociedad necesita jóvenes limpios, fuertes, responsables, capaces de formar familias felices.
Josefa Romo

Obama: Abolir toda legislación pro-vida


Barack Obama, en una reunión de recolección de fondos para Planned Parethood (PP), el 17 de julio de 2007, expresó su deseo de que su primer acto como presidente fuera promulgar la Freedom of Choice Act (FOCA). La nueva reglamentación sobre la objeción de conciencia del gobierno de Bush, llega cuando Obama debe cumplir su promesa, comenzando por impulsar el proyecto FOCA en el Congreso, ya que aún no ha sido tratado por los legisladores.

El proyecto FOCA, fue presentado por la senadora Barbara Boxer, demócrata de California. En su versión 2007, el proyecto fue co-firmado en el Senado por Barak Obama, Hillary Clinton, John Kerry, Joe Lieberman, Diane Feinstein. En la Cámara de Representantes, 108 legisladores firmaron el proyecto, entre ellos Rahm Emanuel, que será el jefe de gabinete del presidente electo.

La Freedom of Choice Act (FOCA) contempla la legalización absoluta del aborto en cualquier momento del embarazo. De sancionarse, sería una ley federal que aboliría cientos de leyes locales que los grupos y asociaciones pro-vida han conseguido en cada estado, paso a paso, a lo largo de más de treinta años.

Por ejemplo, serían eliminadas las leyes que exigen el consentimiento paterno/materno si se trata de un aborto en una menor; las leyes que prohíben el aborto más allá del límite de viabilidad del niño no-nacido; las que prohíben el aborto por nacimiento parcial; las que exigen consentimiento informado de la mujer sobre las consecuencias del aborto; y, por supuesto, las reglamentaciones que salvaguardan el derecho natural a la objeción de conciencia del personal sanitario.

Radicalización del “derecho” a matar al niño no-nacido

El proyecto FOCA significa “la radicalización absoluta del derecho a elegir”, ya que no permitirá que nadie -ni el gobierno, ni los médicos, ni los padres- interfieran con el llamado “derecho al aborto". (vid. Memorandum sobre FOCA de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, www.usccb.org/prolife/FOCAanalysis.pdf ).

Nuevamente, el Cardenal Justin Rigali, intervino en septiembre pasado, advirtiendo sobre este criminal proyecto de ley y llamó a oponerse a su sanción, (vid. www.usccb.org/prolife/FOCArigaliltr.pdf ).

Más abortistas en el gobierno de Obama

Al frente de la poderosa Food and Drug Administration (FDA), la agencia que aprueba los medicamentos, Obama ha nombrado a Jane Henney, que estando al frente de esa agencia durante el gobierno de Clinton, aprobó la fabricación y venta de la droga mifepristona, “el pesticida humano”, cuya marca comercial más conocida es la RU-486, un abortivo que desprende al embrión ya implantado en el útero, (Life News, 10-01-09; vid NG 201, 358, 368, 726, 760). El uso de este abortivo ha causado sólo en el primer mundo, 14 muertes de mujeres comprobadas, y en los Estados Unidos se han individualizado 1.100 casos de mujeres gravemente perjudicadas en su salud por el uso de la mifepristona. La droga no tiene ningún uso terapéutico, su único fin es el de provocar abortos en embarazos avanzados.

Life News (07-01-09), registra también la postulación de Sanjay Gupta como Surgeon General. Para hacer efectivo su nombramiento aún falta la aprobación del Senado. Del Surgeon General, depende la salud pública. Gupta fue asesor en temas de salud de Hillary Clinton, durante la presidencia de Bill Clinton.

De las apariciones de Sanjay Gupta en la CNN, Life News destaca que el nominado Surgeon General justifica y promueve el aborto de niños no-nacidos afectados por alguna malformación, incluso por alguna enfermedad que podría ser tratada médicamente; se opone a la objeción de conciencia de los médicos y personal sanitario, ya que el aborto para él es una prestación básica de salud pública a la que el personal sanitario no puede negarse; no admite los graves riesgos para la salud de la mujer que implica la droga abortiva mifepristona (RU-486); considera el aborto como un servicio de salud debe ser financiado con los impuestos de todos los ciudadanos

Al frente del Domestic Policy Council, fue nombrada Melody Barnes, ex-miembro del directorio de la organización abortista Planned Parenthood, (CNA, 10-12-08)

La encargada de la comunicación del gobierno de Obama, será Ellen Moran, ex-directora ejecutiva del grupo abortista EMILY´s List, (Life News, 30-11-08).


NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja

Una embarazada espera un bebé de dos cabezas


Lisa Chamberlain es una mujer de 25 años que está embarazada de siameses. La última ecografía que le hicieron le trajo una noticia muy ingrata. Ella dará a luz a siameses que tienen un solo cuerpo y dos cabezas.

La joven inglesa no quiso realizarse un aborto cuando se enteró porque asegura que se siente bendecida y que fue “un regalo de Dios”. Como informa The Sun, los médicos le propusieron que se realizara un aborto, después de ver las ecografías. Pero la embarazada se negó, a pesar de que los siameses tienen sólo un 20 por ciento de posibilidades de sobrevivir. “Vas a dar a luz un fenómeno”, le dicen a Lisa, pero a ella no le importa y quiere darles la chance de vivir a los chicos. Si los bebés sobreviven, convertirán a Inglaterra en el primer país en tener siameses con estas condiciones físicas.

La vida humana no tiene precio

En un país donde se contabilizan cada año miles de interrupciones voluntarias del embarazo, el aborto se convierte en un problema político de primer orden y no es tolerable que los partidos lo escondan cuando se aproximan unas elecciones. Pero, en sí misma, no representa una cuestión política, susceptible de ser tratada en términos de conveniencia, como si cupiera negociar tácticamente sobre ella.
Cuando hablamos de interrupción del curso de vidas humanas, tanto de las que se estrenan como de las que están decayendo, tocamos algo que presenta un carácter absoluto. No sólo es un punto extremadamente doloroso. Se trata de algo mucho más profundo a lo que llamamos dignidad.
"Nunca se debe tratar a la persona humana sólo como medio, sino siempre como fin"La dignidad es el carácter del ser humano como un fin en sí mismo. La vida del hombre y de la mujer no se puede poner en función de otra cosa. Es incondicional. Como dice Kant en su imperativo categórico, nunca se debe tratar a la persona humana sólo como medio, sino siempre como fin. Aquello que es meramente medio tiene una índole funcional.
Y todo lo que es funcional resulta, por ello mismo, sustituible por alguna otra cosa que desempeñe su mismo papel. Ahora bien, ninguna persona es sustituible por otra, como si se cambiara al funcionario de una ventanilla por otro que hace iguales trámites burocráticos. Si muere mi amigo, no me consuela pensar que tengo otros.
Yo quiero a mi amigo, precisamente a él, y su ausencia de este mundo no puede ser compensada con la existencia de otros muchos a los que también aprecio. Por eso se dice, y no siempre de manera rutinaria, que se trata de una pérdida irreparable. Lo que acontece en cualquier aborto provocado es un atentado irreparable contra la dignidad de la vida humana.
El aborto no es un derecho, por mucho que se presente así y se nos repita una y otra vez. Es un grave atropello. Y quienes son responsables de la cosa pública no deberían dar lugar a tan serios equívocos. Porque, según nuestro ordenamiento legal, la interrupción voluntaria de la gestación es un delito, despenalizado en determinados supuestos. Y fuera de tales circunstancias es, pura y simplemente, un delito que en un Estado de Derecho como el nuestro debe ser castigado.
Una vida humana, por deficiente que parezca, no tiene precio.Algo muy serio sucede cuando son los propios gobernantes de un país los que confunden delito con derecho. Ampliar los derechos humanos es una problemática tarea. Pero hacerlo a base de incluir en ellos acciones que van contra la dignidad humana equivale a un cruel contrasentido. Una vida humana, por deficiente que parezca, no tiene precio.
Posee en sí misma un valor en cierto modo absoluto. «Todo necio confunde valor con precio», dice Antonio Machado. Se trata de un valor que no se puede pagar con nada, sea dinero prestación psicológica o social. Lo cual no es incompatible con que se comprenda y se conceda importancia a las difíciles circunstancias por las que puede pasar la mujer embarazada en determinadas situaciones. Defender la dignidad de la vida humana no nacida en modo alguno significa falta de sensibilidad y mucho menos algún tipo de conservadurismo ideológico o fanatismo religioso.
Cabría preguntarse por qué son los católicos quienes, con más energía, se oponen a la legalización del aborto. Y habría que responder que éste también es el caso de otros cristianos no católicos, de los musulmanes y de no pocos judíos, además de representantes de religiones consideradas como primitivas.
Desde luego, la actitud multicultural es poco compatible con la imposición de una mentalidad occidentalista, para la cual un niño por nacer no vale más que un cachorro sano de algún mamífero superior.
Evidentemente nadie se compromete en la defensa de la vida porque se lo mande un cardenal o cien obispos, y mucho menos porque figure —caso improbable— en el programa del partido político que menos le disguste. Lo hace porque sabe que la vida humana posee una dignidad absoluta según la cual cualquier individuo de la especie homo sapiens es intocable. Es consciente de que constituye una cosa sagrada, se profese la religión que se quiera o ninguna.
Y, como mantiene Robert Spaemann, supondría una tiranía insoportable que presuntos expertos o poderosos del tipo que sea trataran de discriminar entre quienes ellos consideran que son humanos y quienes todavía no lo son o han dejado de serlo. El Tribunal Constitucional de Alemania, país que algo sabe de totalitarismos biológicos, ha considerado contrario a los derechos fundamentales el arbitrario establecimiento de fronteras entre personas y no personas.

viernes, 9 de enero de 2009

Falacias Pro aborto


Tópico 4

Legalizar no es aprobar
La ley civil no coincide con la ley moral. Según este tópico, una ley del aborto no intenta promover abortos, sino regular su práctica sanitaria fiable. La ley ha de procurar el remedio para una situación, sin entrar en indicaciones éticas.
Los abortistas confunden realidad con situación de hecho. Esta última es la opresión de un hombre en un campo de concentración, en una explotación minera antihumana, en un aborto provocado. Realidad, en cambio, es el ser del hombre, cuyo desarrollo hay que favorecer. Y la ley no está para mantener situaciones de hecho, sino para lograr que el hombre alcance lo que potencialmente es, protegiéndolo y estimulándolo.
Si la función de la ley fuese consagrar las situaciones de hecho, tendría que ser así en todos los casos, y no sólo en el del aborto. Es cierto que la despenalización (y legalización) no convierte la acción criminal en buena. Pero las estadísticas muestran que, en la práctica, la despenalización del aborto ha implicado su aumento.
Este tópico se mezcla en los siguientes argumentos:Bien está que la criatura nazca cuando es querida previamente por sus progenitores, pero si no la desean o no la han planificado, es una amenaza al equilibrio amoroso de la pareja. Este argumento responde a un enfoque individualista, propio de capitalistas y liberales. El mayor número de abortos se produce motivado por la afirmación de la libertad sin responsabilidades, o sea, por razones de conveniencia y bienestar. Hay dos tesis capitales del invidualismo. Primera: que todos los hombres son buenos, libres e iguales por naturaleza, con derecho a esa forma de felicidad que se llama amor, buscado libremente. Segunda: que, por la bondad natural del hombre, las tendencias amorosas están en nosotros para que las sigamos, sin considerar sus consecuencias. El individualismo ignora que el verdadero ámbito interpersonal es la unión moral de sujetos que realizan un fin conocido y querido por ellos: su bien común. En un ámbito interpersonal con unidad de fin y unidad de voluntades, las relaciones entre personas no están determinadas puramente por los individuos sino por el bien común. Aquí se cumple el adagio: el todo es más que la suma de sus partes. Y es así porque nosotros no nos hemos hecho sexualmente complementarios; ni físicamente aptos para procrear. Asumimos el proyecto de fecundidad en el hijo. Los esposos no son rivales, ni hace cada uno su negocio. Hay un consorcio de vida, una comunidad donde lo primario no es el acuerdo de voluntades, sino el fin por el que se unen libremente. Una señal de la especificidad racional del hombre es que puede prever las consecuencias de sus actos y responder de ellos. Su conducta sexual no es una excepción. Traer una nueva vida es justamente uno de los fines del amor conyugal.
¿Lo engendrado es humano sólo si los padres lo aceptan? Este argumento supone que la vida humana carece de valor intrínseco, independiente de lo que hacen los otros para hacerla verdaderamente humana. Responde al enfoque colectivista, propio del socialismo marxista y del fascismo nazi. El colectivismo subraya algo cierto: que el hombre vive en sociedad. Su inteligencia, su voluntad y sus sentimientos no podrían desplegarse adecuadamente sin la presencia de los demás. La sociedad no es una simple suma de individuos, sino la suma de esos individuos, más unas relaciones originales que tienen leyes propias. Pero esas relaciones no son el hombre, sino que son del hombre, cuyo ser es más original y profundo que las relaciones que lo ligan a los demás. La persona posee anterioridad natural respecto de la sociedad, de tal manera que sus derechos no le vienen del medio social en que vive, sino de su condición sustantiva de ser persona.
Tópico 5

La ley que penaliza el aborto es represiva, en cambio la que lo liberaliza es democrática
Es de aplaudir la reforma de leyes represivas cuando éstas se dirigen a limitar o impedir la libertad debida del individuo; pero no cuando coartan las acciones de una libertad que atenta contra el derecho de otra persona, en nuestro caso el niño no nacido. La madre sabe que la ley del aborto ha sido represiva sólo para el hijo que ha llevado en sus entrañas.
¿Exigen la democracia y el pluralismo ideológico despenalizar el aborto?De ningún modo es aceptable que la mayoría pueda decidir acerca de lo que es o no conforme con el bien natural del hombre. En tal caso desembocaríamos una vez más en la tiranía de la mayoría. En el aborto, nadie ha pedido su opinión al que está por nacer a propósito de si quiere o no nacer, ni se le podría pedir. Lo único que aquí cuenta es la naturaleza del embrión, cuya tendencia fundamental es a seguir siendo. No se trata de una materia opinable, sino del hecho cierto, atestiguado por la ciencia, de una vida humana, que no espera para ser real el acuerdo en las opiniones de los mayores. Quien debe ser respetada es toda persona, no toda opinión, puesto que hay opiniones falsas como la que sostuviera la licitud del aborto. No se puede invocar la libertad de opinión y la democracia para atentar contra los derechos de los demás, especialmente contra el derecho a la vida de un inocente. El tópico olvida que análogamente a como la libertad cuenta con condicionamientos naturales, también tiene en la conformidad con la ley moral su meta: se trata de un vínculo que no es establecido por la propia libertad. Y el verdadero progreso está en que la actividad del hombre y las leyes sociales se conformen cada vez más a esa meta moral. Jean Toulat, autor de Le Droit de naitre, afirmaba en Le Monde: “la actitud de progreso consiste en promover una real libertad de no abortar. Hay que tomar medidas de orden familiar y social para favorecer la protección de la vida. Estas medidas ayudarían a que la mujer evitara esta prueba del aborto”.
Tópico 6

Es necesario impedirlos abortos clandestinos
Se empieza acudiendo a casos dramáticos, confesiones de mujeres que han sufrido un aborto clandestino en pésimas condiciones sanitarias; a embarazadas que han muerto tras un aborto clandestino, etc.
La verdad es que como, una vez aprobado, no todas las mujeres pueden ampararse en la ley, se siguen produciendo abortos clandestinos. Ello lleva a liberalizar en mayor grado la ley, para que no exista discriminación y así consagrar el aborto a petición.
Christopher Tietze, experto en estadísticas sanitarias, asegura que es dudoso que en los países que aceptan legalmente el aborto haya descendido el número de abortos clandestinos. A la misma conclusión llegan los doctores Hilgers y Shearin.
Y es que muchas personas, para evitar la publicidad y oficialidad, los papeleos, las certificaciones, la inspección pública, con el riesgo de divulgación que acarrean, se inclinan por la clandestinidad del aborto. Sólo cuando a la sociedad se le haya extirpado la conciencia que dicta la inmoralidad de un crimen acabarán las mujeres sometiéndose al aborto en una institución pública, oficial.
Tópico 7

No se debe nacer para el hambre y la miseria. Es injusto que sólo puedan abortar los ricos
Es el argumento más hipócrita que se conoce: Podrías vivir, pero como quizá te falte cariño, medios de vida, etc., te mato.
El aborto permitido no va a nivelar las diferencias económicas, sino que va a extender un mal; y va a gravar las conciencias de las madres con una acción que ellas reconocen como injusta. Lo que se debe buscar no es facilitar tal acción, sino asistir en los momentos difíciles a las madres, evitándoles que sean víctimas de su debilidad.
Los médicos que practican abortos salen siempre favorecidos económicamente. Un médico abortista neoyorkino declaró en la revista Medical Economics: “En lo económico, después de tantos años de lucha, no puedo dejar de sentirme un poco como el tejano que cavó buscando agua y dio con petróleo”.
Con la legalización del aborto, se pretende que esta matanza la pague el contribuyente, incluido el que rechace el aborto por razones científicas o incluso morales.
Si la sociedad no debe pagar este precio de sangre, ha de proporcionar a las madres que pasan por situaciones difíciles otras soluciones que no sean la del aborto. Y por lo que hace a los pobres, el Estado debe elevar su nivel de vida y hacer que su existencia sea cada vez más digna. No se elimina la pobreza eliminando a los inocentes o matando a los pobres.
Este milagroso remedio, aplicado a cualquier territorio tiene indiscutiblemente un efecto boomerang que acaba por golpear al país que lo aplica. Muchas naciones que practican el aborto (La peste blanca, según el título del conocido libro de Pierre Chaunu y Georges Suffert) están por debajo del crecimiento cero, demográfico y económico. Se encuentran en la vía del autogenocidio

jueves, 8 de enero de 2009

Violación y aborto: ¿solución o chapuza criminal?


Son constantes las noticias de violaciones. Se producen lejos, en guerras como la de los Balcanes o las de Africa. O cerca, por culpa de borracheras o de la prepotencia de algunos hombres que buscan el placer del modo más injusto y salvaje que uno pueda imaginar.
Conviene no olvidar nunca que la mujer violada ha recibido una agresión no sólo en su cuerpo. Ha sido pisoteada, quizá de un modo radical, en su dignidad, en su honor, en su libertad, en su condición femenina, en sus derechos. Ha sido herida como mujer y como persona, como joven o como adulta, quizá incluso como niña o adolescente. Su herida es la herida de toda una sociedad, una sociedad que se siente enferma, incapaz muchas veces de detener y castigar la violencia de quien, por la fuerza, viola y abusa de los demás.
Ante tanto desorden, toda la sociedad debería reaccionar. No puede quedar sin castigo el violador, porque su culpa ha herido a la víctima en lo más profundo de su ser. No puede quedar sin asistencia la mujer violada, necesitada muchas veces de apoyo familiar, psicológico, incluso tal vez médico, después de todo lo que se ha hecho no con su cuerpo, sino con ella... No puede quedar indiferente un estado civilizado ante su dolor, incluso ofreciendo, cuando haga falta, la ayuda material o económica que sea necesaria. Pero lo principal será siempre un apoyo que consista en cariño, solidaridad, respeto y justicia.
¿Y qué hacer cuando tras la violación empieza un embarazo? Algunos pueden creer que la mujer no tiene “derecho” (mucho menos, “deber”) a aceptar un niño impuesto por la fuerza. Otros llegan a decir que, en esos casos, sería justificable el aborto: ese niño es un recuerdo continuo del agresor (convertido ahora en padre) que martillea el corazón y el mismo vientre de la víctima...
Pero el aborto, si lo miramos con objetividad, no puede ser ni será nunca una solución a la violación. Si las consecuencias de la agresión no pueden desaparecer con unas palabras de aliento ni con medicinas tranquilizantes, tampoco desaparecerán si se añade a la violación un nuevo acto criminal, si se añade sangre a la sangre...
Sí: el niño concebido en un aborto ha sido impuesto a la fuerza, pero es un ser que merece todo el respeto de la ley y de cualquier estado democrático. No sólo eso: para la mujer violada es y será siempre su hijo. Ha llegado a ser madre contra su voluntad. Pero el origen criminal y salvaje de esa maternidad no quita la dignidad de la mujer que empieza esa aventura de 9 meses con la que cada hombre inicia su existencia en el mundo. Más aún: la mujer violada que acepta su maternidad grita al mundo que, frente a la injusticia salvaje y baja del violador, la vida vale infinitamente más, y que será defendida con su amor y con su entrega.
Tal vez, su aceptación generosa pueda ser el inicio de la superación del trauma sufrido: está venciendo con amor el gesto salvaje y denigrante de quien la violó. ¿No es este un acto de justicia en favor de un ser débil e indefenso, el hijo? ¿Un acto infinitamente hermoso y grande porque nace del corazón de una mujer que sabe lo grave que puede ser una injusticia, como la de la violación que ella ha sufrido en lo más íntimo de su existencia? ¿No es grande la victoria del amor y la ternura por encima del salvajismo despiadado y cruel de los violadores y de los prepotentes que excluyen, manipulan y explotan a los débiles y a los indefensos, si es que no llegan a los extremos de degradación e infamia como son el infanticidio y el aborto?
Es duro ser madre “a la fuerza”. Pero es más duro ser criminal por propia voluntad. La mujer que aborta al propio hijo, aunque haya sido concebido en un acto abusivo por parte de un hombre sin escrúpulos, entra a formar parte del mundo despiadado del individuo que la violentó: entra en la lógica de la injusticia que quiere eliminar. ¿Puede ser el aborto una solución a su inmenso sufrimiento moral? ¿No será mejor ofrecerle, como vía de solución, el apoyo de una sociedad sana y justa que, mientras previene las violaciones con educación y con castigos oportunos, sabe a la vez volcarse sobre quienes, como la mujer violada, son víctimas de los interminables egoísmos que oscurecen nuestro planeta?
Hace ya muchos siglos Sócrates dijo que “es mejor sufrir la injusticia que cometerla”. Los padres de una mujer violada saben que su hija padece inmensamente porque ha sido agredida contra toda justicia. Pero no pueden ni deben forzarla a añadir sangre a la sangre, odio al odio, a perpetrar un crimen de un niño inocente para “castigar” al verdadero culpable que, muchas veces, sigue gozando de una libertad inmerecida.
Hay que movilizar a la sociedad contra la plaga de las violaciones. Hay que reaccionar contra ese crimen que mata la dignidad de nuestras hijas o hermanas. Pero no con una injusticia que sólo sirve para derramar sangre inocente.
El hecho de que existan quienes defienden el aborto como solución a las violaciones da mucho que pensar. Porque quien pide el crimen de un ser humano inocente se convierte en un potencial enemigo de cualquier otro ser humano no nacido, y no pocas veces también de los que ya hemos nacido. La historia nos dice que la legalización del aborto “sólo en los casos de violación” ha ido abriendo más y más las posibilidades de uso de ese acto criminal, permitiendo el aborto de otros miles y millones de niños inocentes. No puede ser de otra manera, pues una vez que se reglamenta un delito tan execrable como es el aborto, aunque sea por razones aparentemente “humanitarias”, siempre se encontrarán nuevos motivos y nuevas excusas para seguir abriendo puertas a más y más peticiones abortistas.
Esperamos que ninguna nación no caiga en esta trampa, ni que se use el dolor de la mujer violada como excusa para forzar un crimen que agrave el drama de su sufrimiento. Esperamos que cada niño fruto de una violación encuentre tal acogida de solidaridad y de justicia, que pueda convertirse, el día del mañana, en un nuevo defensor de los derechos de los débiles, como lo fue su madre y quienes la apoyaron. Porque tú, pequeño, eres valioso a pesar de tu padre violador. Porque eres tú...


Autor: Padre Fernando Pascual, L.C.

Reflexión del libro “Abrir ventanas al amor”


martes, 6 de enero de 2009

El filósofo Juan Cruz desmonta la falacia de los argumentos de los pro-aborto


TÓPICO I
La mujer es dueña de su cuerpo El feto se considera asimilable al organismo materno y eliminable como un trozo sobrante.
Parece que tener un hijo concerniese exclusivamente a la mujer. La realidad es que el óvulo fecundado o cigoto posee, reunidos en parejas, 23 cromosomas de la madre y 23 del padre. El ser fecundado es un individuo irrepetible, dotado de una estructura genética única, programada por el ADN, distinta a la de la madre. Nadie se ha dado a sí mismo ni el cuerpo ni ningún componente de su ser. El padre y la madre son dueños del acto sexual, pero no del fruto de ese acto. Aunque jurídicamente la mujer sea dueña de su cuerpo, éste también es un núcleo de responsabilidades sociales, por ser el lugar en el que ha comenzado una nueva vida. Y esta vida nueva plantea derechos y responsabilidades. La responsabilidad que contraen la mujer y el hombre al engendrar no conlleva un derecho de condenar a muerte al hijo. El nuevo ser depende de condiciones externas, ambientales y maternales; pero eso no añade nada a su ser sustancial, ni lo define como parte del organismo materno. Tampoco después de nacer puede un niño vivir independientemente de la madre o de los cuidados apropiados. No es independiente hasta la madurez. A este niño, ¿cabría negarle el derecho a seguir viviendo?
TÓPICO 2
El embrión es una masa sin actividad ni personalidad Lo que crece en el vientre de la mujer no es un ser humano. A lo sumo el embrión es un proyecto, una posibilidad, un dibujo remoto de una persona. Carece de identidad orgánica y genética. No es viable.
a) Identidad genética. Los conocimientos biológicos confirman que en los 46 cromosomas del óvulo fecundado están ya inscritas todas las características del individuo: sexo, talla, color de los ojos y de los cabellos, forma del rostro y hasta temperamento. El embrión muestra una enérgica individualidad en su funcionamiento. Al sexto día, con sólo milímetro y medio de longitud, comienza a estimular, con un mensaje químico, el cuerpo amarillo del ovario materno para suspender el ciclo menstrual y no ser expulsado. Es una primera afirmación de autonomía. Al decimoctavo día de vida (cuatro después de la falta de la regla) empieza a formarse el cerebro. Su minúsculo corazón late desde el día 21. A los 45 días después de la falta de la regla, el embrión mide 17 milímetros de largo. Tiene manos, pies, cabeza, órganos y cerebro, pudiéndose registrar ondulaciones en el electroencefalograma. A los 60 días de la falta, funciona ya su sistema nervioso. Después de la concepción, no hay un paso del no ser al ser humano. La vida humana está siempre en despliegue, y sólo relativamente pueden distinguirse fases en ella. b) La viabilidad es también relativa: hace cuarenta años un niño era viable a las 30 semanas. Hoy puede serlo a las 20 semanas; y sobran indicios para pensar que en breve lo pueda ser a las 12 o 15 semanas.
¿El embrión es sólo humano si tiene actividad eléctrica cerebral?Es cierto que el cerebro es el sustrato biológico necesario de toda actividad intelectual humana. Cuando la actividad cerebral falta, se obtiene un electroencefalograma plano. Puesto que el electroencefalograma de un embrión es plano hasta la octava semana del embarazo, ¿significa eso que no es vida humana? Aparecen aquí dos nuevas cuestiones: en primer lugar, el problema decisivo de saber si lo que otorga carácter humano al embrión es primariamente el funcionamiento del cerebro. En segundo lugar, si pueden equipararse las dos situaciones aludidas de no funcionamiento del cerebro: la actividad que no ha aparecido todavía y la que ya ha desaparecido. a) El embrión tiene carácter humano desde el momento de la fecundación. El dato básico de toda la Biología moderna es la célula, o sea, la más pequeña cantidad de materia que reúne todos los requisitos de un sistema viviente. El hombre es un ser pluricelular, cuya individualidad biológica se constituye en la célula originaria, que surge al fusionarse la célula reproductora masculina con la femenina. A los 43 días de la fecundación se detecta ya una actividad eléctrica cerebral subcortical; a los 90 días aparece la actividad eléctrica cortical. Este desarrollo cortical del cerebro es a su vez muy lento. Ni siquiera el niño recién nacido posee la plenitud del despliegue cortical; es más, puede decirse que el recién nacido se comporta como un ser falto de corteza cerebral, ya que no ha culminado en su sistema nervioso ni la mielinización ni la formación neuronal. Sólo hacia los seis años queda acabado anatómicamente el cerebro. Si el criterio diferenciador de la vida humana fuese la existencia y funcionamiento, más o menos perfectos, del cerebro, entonces ni el recién nacido estaría en situación de ser considerado como pleno ser humano. Negar al embrión sin actividad cerebral la condición de hombre es tan falaz como negar la condición humana al adolescente porque todavía no es adulto. b) Por lo dicho se comprende que no pueden equipararse las dos situaciones de no funcionamiento del cerebro: la del que no funciona todavía y la del que no funciona ya. En el caso de la muerte de un individuo es síntoma de un proceso irreversible. En cambio, en el comienzo de la vida embrionaria, es síntoma de una plenitud de potencialidades, rebosantes de vida.
¿Puede decirse que el feto no tiene ni alma ni personalidad?No puede decirse que la inteligencia racional aparezca en el niño una vez acaecido el nacimiento. Los psicólogos explican que las funciones específicas de la inteligencia, como intuir, razonar y abstraer, llegan a su plenitud en la adolescencia: ni siquiera están acabadas en la infancia. El tópico confunde la posesión de inteligencia con su ejercicio actual. La inteligencia racional, como facultad espiritual cognoscitiva del hombre, se despliega en la medida en que el sustrato orgánico o cerebro lo permite. Pero puede permitirlo sólo porque está ya animado. El alma es el principio espiritual por el que el embrión humano desarrolla una corporalidad precisa y un cerebro complicadísimo que permite que se ejercite una de las funciones anímicas: el entender racional. Incluso los autores que estuvieron a favor de que el alma racional no aparecía en el feto desde el principio, no por ello dejaban de considerar el aborto como un delito contra la vida humana que, según su opinión, era persona en potencia. Porque aunque no tuviésemos certeza del momento exacto en que el alma humana entra en el cuerpo, no podemos matar un feto si solo es probablemente no humano, de la misma manera que no enterramos a un adulto que sólo está probablemente muerto.
TÓPICO 3
Una cosa es el 'aborto' y otra la 'interrupción voluntaria del embarazo'
Con la llamada ley del aborto sólo se presupone la interrupcion del embarazo; muchas personas que serían contrarias a un aborto avanzado, sin embargo son partidarias de la interrupción voluntaria del embarazo en sus comienzos. El tópico supone que la falta de regla en la mujer por causa de embarazo puede considerarse como algo anormal que ha de atajarse en cualquier momento; por ejemplo, impidiendo enseguida la anidación del óvulo fecundado, mediante los llamados anticonceptivos orales, muchos de los cuales tienen efectos abortivos sobre el óvulo fecundado, efectos que son suavizados con expresiones como “control de la ovulación, reposo ovárico, regulador del ciclo”, etc. De hecho estos anticonceptivos orales actúan primero sobre el hipotálamo, por cuyo mecanismo bloquean la ovulación; después sobre las trompas: bien con estrógenos que, al aumentar la movilidad, hacen que el óvulo fecundado llegue al útero antes de estar preparado para la anidación; bien con gestágenos que, al disminuir la movilidad, hacen que el óvulo llegue tarde al útero, cuando ya ha muerto por falta de nutrición. Asimismo el anticonceptivo actúa sobre la mucosa del útero, impidiendo que el endometrio quede dispuesto para recibir y anidar el óvulo fecundado. La interrupción del embarazo, por contraceptivos orales en su primera fase, o por métodos más violentos en fases avanzadas, es siempre un aborto; o sea, un atentado que pone fin a una vida humana inocente. Al contrario de las cosas que se interrumpen, no hay modo de volverla a poner en marcha.

lunes, 5 de enero de 2009

Abortos precoces: los abortos que no se cuentan


Millones de seres humanos mueren cada año en el mundo en silencio porque sus madres les impiden implantarse en su útero para desarrollarse
Los mecanismos antiimplantatorios del embrión en el útero de la madre previstos en la contracepción –hormonal, vacunas, DIU,...- y más explícitamente en la intercepción –píldora del día después- causan al año millones de abortos llamados ‘precoces’ que no aparecen en registros oficiales y que se suman a los entre 45 y 60 millones de abortos –quirúrgicos y químicos- que la Organización Mundial de la Salud calcula que se provocan cada año en el mundo.
Así lo denuncia la Federación de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC) en su documento 40 años de encíclica Humanae Vitae desde la perspectiva de la ética médica, publicado el pasado mes de noviembre, que alerta también de la destrucción de embriones que, sin una intencionalidad abortiva tan clara, causan sin embargo la reproducción asistida, algunos tratamientos médicos como la ablación endometrial y diversos medicamentos con efecto abortivo, y cierto estilo de vida actual.Efecto abortivo de la contracepción oral
La dimensión de la inhibición de la implantación se mide con el índice EDI (Embryo Destruction Index), creado por B. Bayle para la contracepción oral, que proporciona “cifras aterradoras de la destrucción de embriones”, según la FIAMC: sólo la píldora combinada ya suma más de 10 millones de abortos precoces al año en el mundo, y a este dato hay que añadir incontables abortos precoces causados por la minipíldora, los preparados de depósito, el DIU y la píldora poscoital.
En Francia, por ejemplo, según Bayle, la destrucción de embriones se corresponde aproximadamente con el número de los abortos registrados oficialmente en el país. En Alemania, la destrucción de embriones ascendería a 264.000 tomando como referencia la cifra de 6,6 millones de usuarias de la píldora (el 38,5% de un total de 17,2 millones de mujeres en edad fértil, de 14 a 44 años).
Ya en el año 1994, Bayle calculó que 61 millones de mujeres tomaban la píldora por aquel entonces, lo cual significaría entre 2 y 7 millones de embriones asesinados al año. Actualmente, más de 100 millones de mujeres toman la píldora, según Carl Djerassi, por lo que los embriones destruidos al año en el mundo en relación con la píldora se situarían entre 3,2 y 11,4 millones.
Para los médicos católicos de la Federación, “la píldora es éticamente tan dudosa y reprobable como la intercepción poscoital”. “A pesar de que la parte interceptiva tiene una proporción relativamente pequeña, seguramente es una causa más frecuente, en números absolutos, de destrucción de vida que el uso de píldoras poscoitales, en comparación muchísimo más infrecuente”, señala el documento.
En cuanto al DIU, del que también se sigue negando a menudo su efecto abortivo precoz, la FIAMC advierte que, aunque dificulta la penetración del esperma, su efecto principal no se muestra hasta la fecundación, y señala que “entre una y tres portadoras de un DIU quedan embarazadas anualmente”.
Confusión entre anticoncepción y aborto precoz
Los médicos católicos lamentan que el aborto precoz se confunda en ocasiones con anticoncepción, hecho al que ha contribuido la confusión sobre el momento en el que comienza la vida del ser humano, que pocos discuten ya que se encuentra en la fecundación del óvulo por parte de un espermatozoide.
En este sentido, aclaran que la inhibición de la implantación incluye “todos los intentos de dificultar o impedir que un embrión, en las dos primeras semanas de su vida, alcance el endometrio en el momento adecuado y en las condiciones imprescindibles para su supervivencia, de forma que se destruya”.
“Esto ya no es anticoncepción –señalan-, sino sobrepasar un límite de forma éticamente inaceptable, ya que de esta manera ya no se impide la creación de un ser humano, sino que se conduce a la muerte a una persona ya existente”.
En opinión de la FIAMC, “por lo menos los contraceptivos hormonales orales deberían llamarse correctamente ‘contraceptivos-interceptivos’ o algo similar para ser honestos también verbalmente con sus efectos reales.
Efectos ‘colaterales’ de la FIV
Respecto a la reproducción asistida, los médicos católicos denuncian que los nacimientos se consiguen a costa de la muerte de miles de embriones, ya que la Fecundación in vitro (FIV) y la Embryo Transfer (ET) tienen una tasa de aborto del 20% y un riesgo de embarazo ectópico del 3%.
Además, el diagnóstico preimplantacional para descartar niños con malformaciones y enfermedades genéticas, la destrucción de embriones causada por la investigación en y con embriones y el feticidio selectivo en embarazos múltiples causan también muchas muertes de seres humanos.
El precio de cierto estilo de vidaSobre la repercusión del estilo de vida actual en los abortos precoces, el documento de la FIAMC indica que la promiscuidad aumenta las Enfermedades de Transmisión Sexual, entre ellas la endometritis, que dificulta la implantación del embrión en el útero de su madre. También advierte que la nicotina y algunas drogas como el LSD y la cocaína dificultan también la anidación.
Más abortos que muertes ‘naturales’
Los médicos católicos denuncian que los abortos y otros tipos de destrucción embrionaria superan holgadamente el número de las muertes “naturales” (por enfermedad, accidente,...) que ascienden al año a unos 54 millones. También que “el útero se convierte, pues, en el lugar más peligroso para la vida humana, cuando en realidad debería proporcionar la mejor protección y seguridad al no nacido”.
Por otra parte, señalan que el crecimiento de la contracepción no ha llevado a la reducción del número de aborto, sino todo lo contrario, los ha aumentado: “Junto con la contracepción poscoital y la intercepción, inclusive la RU 486 y la vacuna antibebés, podemos razonar que hemos llegado a una muerte cada vez más perfeccionada de la vida humana prenatal -destaca el documento-. Las consecuencias para toda la humanidad son inconmensurables”.
Artículos relacionados:
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Cinco años de "píldora del día después" no reducen el aborto: crece en un 50%

viernes, 2 de enero de 2009

LA DIGNIDAD DE LA VIDA HUMANA

Aún antes de nacer, ya desde el seno de María, Jesucristo nos ha revelado la dignidad de la vida humana. Decía Kant que “mientras que las cosas tienen precio, los hombres tenemos dignidad”. Ésta podría ser la conclusión a la que conduce la lectura de las treinta páginas de la Instrucción ‘Dignitas Personae’ (Dignidad de la Persona), recientemente publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pasados ya veinte años desde la publicación de ‘Donum Vitae’ (El Don de la Vida), había llegado el momento de ampliar los temas abordados por aquella primera Instrucción, que fue pionera al dar un juicio moral sobre las modernas técnicas biomédicas reproductoras. Los dos presupuestos fundamentales de los que parte la moral católica en este terreno son los siguientes:Primero. El ser humano debe ser respetado y tratado como ‘persona’ desde el instante de su concepción. Cualquier ‘individuo’ de la especie humana –independientemente del estadio en el que se encuentre- no puede no ser persona. Segundo. Dios ha querido que la procreación del hombre sea fruto del matrimonio y que tenga lugar en el marco de la expresión del amor humano, por el acto sexual. ‘Dignitas Personae’ concluye que “el valor ético de la ciencia biomédica se mide en referencia tanto al respeto incondicional debido a cada ser humano, en todos los momentos de su existencia, como a la tutela de la especificidad de los actos personales que transmiten la vida”. La fecundación artificial ‘versus’ terapias sanadoras ‘Dignitas Personae’ denuncia un hecho gravísimo: “Todas las técnicas de fecundación in vitro se desarrollan de hecho como si el embrión humano fuera un simple cúmulo de células que se usan, se seleccionan y se descartan”. El número de embriones sacrificados en estas técnicas es altísimo, y no cabe la aceptación moral de este hecho, como si fuese un precio inevitable para conseguir resultados positivos. La Iglesia considera correctas y encomiables las intervenciones terapéuticas que tienen la finalidad de remover los obstáculos que impiden la fertilidad natural, así como las técnicas que ayudan a que el acto conyugal logre la deseada fecundidad; pero rechaza la fecundación asistida o artificial, que sustituye al acto conyugal. Para responder a la expectativa de los matrimonios estériles que no han conseguido sanar su infertilidad por medios honestos, la Instrucción insiste en la necesidad de alentar, promover y facilitar los procedimientos de adopción de niños huérfanos. Ciertamente, Dios en su providencia ha podido permitir la cruz de la esterilidad, integrándola en sus designios de amor para con esos niños inocentes, carentes de una familia estable y acogedora.“Experimentación con embriones” y “congelación”, esclavitud del siglo XXINo podemos en este artículo hacer un repaso detallado de todos los nuevos retos biomédicos que son objeto de estudio en ‘Dignitas personae’. Me refiero brevemente a dos de ellos, tal vez los más ‘sangrantes’: la congelación de embriones y su sacrificio para la experimentación.Dentro de la mentalidad pragmatista y utilitarista, las técnicas de fecundación in vitro recurren a la congelación de los embriones ‘sobrantes’. Se trata de una grave violación de la dignidad humana. Muchos de esos embriones pierden la vida en el proceso de congelación o descongelación. Privados de la acogida materna, la mayor parte de ellos quedarán ‘huérfanos’ para siempre, ‘crioconservados’ a muchos grados bajo cero, sin un destino cierto. Con una lógica cruel, al poco tiempo se justificará su utilización para la experimentación, con el argumento practicista de no desperdiciarlos: “¡Total, qué más dará, si no tienen salida!”, “¡por lo menos podemos obtener material biológico con fines terapéuticos!”. La congelación de embriones provoca una situación de injusticia irreparable. Hoy es el día en que continuamos congelando seres humanos, al mismo tiempo que nos cuestionamos qué hacer con ellos, sin respuesta digna posible. Los episodios más crueles de la historia de la esclavitud humana resultan anecdóticos comparados con esta nueva esclavitud del siglo XXI, disfrazada de avance tecnológico. El Verbo de Dios se hizo embrión. Como afirmó el Concilio Vaticano II: “En realidad, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado” (GS 22). Hubo un momento en que Jesucristo, al igual que nosotros, fue un embrión. En el caso de que hubiésemos atentado contra Él, habríamos cometido el mismo crimen que los soldados romanos consumaron en el Calvario. Dicho de otro modo: aún antes de nacer, ya desde el seno de María, Jesucristo nos ha revelado la dignidad de la vida humana. La beata Teresa de Calcuta entendió que Dios le impulsaba a servir a “los más pobres de entre los pobres”. En esa misma lógica, la Iglesia descubre hoy la llamada a defender a los más débiles entre los débiles: los embriones humanos. Como decía Juan Pablo II, tenemos conciencia de que “en torno a la familia y a la vida se libra hoy el combate fundamental por la dignidad del hombre". ¡Herodes mató a menos niños…! ¡¡Feliz Navidad!!
José Ignacio Munilla