Mostrando entradas con la etiqueta Vida Humana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vida Humana. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de noviembre de 2009

Eduardo Verástegui participará en tradicional marcha pro-vida en Argentina



El conocido actor y productor católico, Eduardo Verástegui, participará en la tradicional "Marcha de los Escarpines" en Argentina, evento que congrega a cientos de argentinos frente al Congreso de la Nación para promover la defensa de la vida desde su concepción hasta su muerte natural.

Según señala la nota de prensa, la marcha se realizará este lunes 16 de noviembre a partir de las 7:00 p.m. hasta las 8:00 p.m. en el Congreso de la Nación.

Asimismo, las diferentes instituciones y asociaciones pro-vida de Argentina que organizan el evento señalaron que durante la marcha "rezaremos por los niños y sus mamás junto a la Santísima Virgen de la Merced".



Procesión eucarística en defensa de la vida

Del 23 de septiembre al 1 de noviembre ha comenzado en Estados Unidos los llamados “40 Days for Life” – “40 Días por la Vida”. Es una iniciativa del Movimiento Pro-vida estadounidense en la que durante 40 días se llevan a cabo vigilias de oración delante de clínicas abortivas rezando, ayunando y pidiendo por el fin del aborto.
Desde el año 2007 hasta ahora se han organizado cuatro campañas simultáneas en las que han participado los Estados Unidos, cinco provincias canadienses, Irlanda y Australia. En la campaña de este otoño 2009 está previsto rezar delante de 212 clínicas a la vez.
El 26 de septiembre de 2009 se inauguraron estos 40 días en Jacksonville, (Florida) comenzando con una Eucaristía presidida por el Obispo Don Víctor Galeone. Al terminar, se inició la procesión con el Santísimo desde la parroquia de la Asunción, donde actualmente trabajan las Siervas del Hogar de la Madre, hacia un Centro de Ayuda a la Mujer (Women´s Help Center).
En la procesión participaron unas 200 personas. También estaban los Caballeros de Colón, muchos jóvenes, miembros del grupo Pro-vida, y el Hogar de la Madre.
El Obispo dio la bendición a todos los presentes y así se concluyó la procesión y comenzaron los “40 Días por la Vida”.
Fuente: http://www.agenciasic.es


El ser humano nunca debe reducirse a un mero cuerpo

Monsignor Zygmunt Zimowski abre el año académico del “Camillianum”

ROMA, jueves 12 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- “El cuerpo de un ser humano, desde los primeros estadios de su existencia, nunca es reducible al conjunto de sus células”. Así lo afirmó ayer 11 de noviembre monseñor Zygmunt Zimowski, Presidente del Consejo Pontificio para los Operadores Sanitarios, en el Instituto Internacional de Teología Pastoral Sanitaria Camillianum, en la apertura del nuevo año académico.

El Presidente del Consejo Pontificio subrayó que “a todo ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural, debe reconocersele la dignidad de persona” y este principio de la dignidad es tan fundamental que debe reclamar un gran “Sí” a la vida humana.

Por tanto, el sí a la vida humana “debe ponerse en el centro de la reflexión ética sobre la investigación biomédica, que reviste una importancia cada vez mayor en el mundo de hoy”.

Monseñor Zimowski explicó que las ciencias médicas han desarrollado de modo considerable sus conocimientos sobre la vida humana en los estadios iniciales de su existencia, hasta conocer mejor las estructuras biológicas del hombre y el proceso de su generación.

“Estos desarrollos – afirmó – son ciertamente positivos y merecen ser apoyados, cuando sirven para superar o corregir patologías y contribuyen a restablecer el normal desarrollo de los procesos generativos”.

“Pero – añadió –, y hay que decirlo con claridad, son en cambio negativos, y por tanto no se pueden compartir, cuando implican la supresión de seres humanos o usan medios que dañan la libertad de la persona o que son adoptados para fines contrarios al bien integral del hombre”.

El presidente del Consejo Pontificio explicó que “el gran desafío de la vida humana tiene que ver ante todo y sobre a su inicio” y que existe un intento de trasladar al inicio de la vida de la concepción a la implantación, lo que supondría un “pleno nulla osta ético para el aborto, porque pasan 15 días desde el momento de la fecundación del óvulo hasta el momento del implante en el útero materno”.

Retomando las palabras de Juan Pablo II en la Novo millennio ineunte, monseñor Zimowski precisó que la Iglesia debe realizar una tarea de radicalidad evangélica sin temor a las críticas porque la defensa de ella vida “está en la agenda eclesial de la caridad” y responde al “deber de comprometerse en el respeto de cada ser humano desde la concepción hasta su ocaso natural”.

“De la misma forma – comentó – el servicio al hombre nos obliga a gritar, oportuna e inoportunamente, que cuantos se valen de las nuevas potencialidades de la ciencia, especialmente en el terreno de la biotecnología, no pueden desatender las exigencias fundamentales de la ética, apelando quizás a una discutible solidaridad que acaba por discriminar entre vida y vida, despreciando la realidad propia de cada ser humano”.

En este contexto, el prelado afirmó que la vida del hombre está en el corazón del mensaje de Cristo, porque “es el hombre, grande y maravillosa figura viviente, más precioso a los ojos de Dios que toda la creación: el es Hombre, y para él existen el cielo y la tierra, el mar y la totalidad de la creación, y es a su salvación a la que Dios dio tanta importancia, que no ahorró siquiera a su Hijo Unigénito.

“En el plan de Dios-Creador – añadió – todo ha sido creado para el hombre, pero el hombre ha sido credo para servir a Dios y para ofrecerle toda la creación” y por esto la defensa de la vida entendida como caridad “está necesariamente al servicio de la cultura, de la política, de la economía, de la familia, para que en todas partes se respeten los principios fundamentales de los cuales depende el destino del ser humano y el futuro de la civilización”.

[Por Antonio Gaspari, traducción del italiano por Inma Álvarez]



martes, 13 de octubre de 2009

Bendecida en Polonia la primera capilla dedicada a santa Gianna Beretta


Arzobispo Gadecki: “La vida humana empieza en el momento de la concepción”

ZLOTNIKI, lunes, 12 octubre 2009 (ZENIT.org).- Durante la bendición de la primera capilla en Polonia dedicada a santa Gianna Beretta Molla, situada en Zlotniki, cerca de Poznan, este sábado, el arzobispo Stanislaw Gadecki hizo un llamamiento a la defensa de la vida humana desde el momento de la concepción.


En la celebración, monseñor Gadecki, vicepresidente del Episcopado de Polonia, exhortó a "que esta parroquia se convierta para Poznan, para la diócesis y para toda Polonia en un lugar excepcional de la defensa de la vida", informa a ZENIT Marek Falkowski, de www.Loolek.org.

Gianna Beretta Molla (nacida en Magenta, cerca de Milán, Italia, el 4 de octubre de 1922, y fallecida en Monza, el 28 de abril de 1962) fue una médico pediatra y laica católica italiana, muerta prematuramente de un cáncer uterino, pero salvando la vida de su hija recién nacida.

El arzobispo Gadecki subrayó que la vida humana es hoy atacada fuertemente por la civilización de la muerte. "Hay que recordar, que desde el punto de vista científico, la vida humana no empieza desde el momento de nacimiento, sino desde el momento de la concepción", dijo el obispo de Poznan. Añadió también que la "aceptación del hecho de que desde la fecundación hay un nuevo ser humano, no es una cuestión de opinión, sino un hecho experimental".

El arzobispo se refirió a la vida de la patrona de la capilla, santa Gianna Beretta Molla. Era convincente el que la santa fuera una persona dedicada a la oración y al sacrifico, de actitud activa y capaz de ayudar a otros a costa de privaciones y sufrimientos. Como mujer casada, dio a la luz a cuatro niños, a pesar de que el parto del último de ellos amenazaba su propia vida.

"Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis. Elegid --lo exijo- la suya. ¡Salvadlo!", ordenó a los cirujanos. A pesar de que los médicos hicieron todo lo posible por salvar su vida, falleció a los 39 años de edad, una semana después de haber dado a luz a una niña. Su muerte de manera maravillosa ilustra las palabras de Jesucristo: ‘No hay amor más grande que dar la vida por los amigos'", dijo el arzobispo Gadecki, basándose en las palabras del marido de la Santa.

La parroquia de Zlotniki fue fundada el 1 de enero de este año. El sábado, el arzobispo Gadecki bendijo una capilla provisional, en la que se celebrarán misas hasta la construcción de una iglesia.