miércoles, 23 de julio de 2008

SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA

La lactancia materna apareja enormes beneficios, pero su promoción debería ir siempre acompañada de serias advertencias. Amamantar responsablemente exige la certeza de que la madre no es portadora del virus del SIDA.


Por Mónica del Río

En la primera semana de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna. La efeméride fue ocasión para que muchos ámbitos legislativos adhieran a la misma. El 25 de junio, el Senado aprobó sobre tablas el proyecto de los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre (OD 213-2008). En Diputados se unificaron los exp. 3183/2008 de Mónica Torfe y María Inés Diez, ambas del Partido Renovador de Salta, y el 2419/2008 de Ivana Bianchi (Justicia Unión y Libertad, San Luis). La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el 17 de julio, el exp. 1592/2008 de Victoria Morales Gorleri (PRO).

SIDA

Voluntariedad del test y confidencialidad del diagnóstico


Si el seropositivo desconoce su condición pierde la oportunidad de ser tratado. Un diagnóstico correcto es condición necesaria para una terapia eficaz. La voluntariedad del test de VIH y la confidencialidad del diagnóstico perjudican al enfermo, y amenazan seriamente la salud de la pareja sexual y la del hijo.

Transmisión madre–hijo

Una madre seropositiva puede transmitir el VIH a su hijo durante el embarazo, en el momento del nacimiento o durante la lactancia. La tasa de infección es de 20 a 30%. Ese riesgo puede reducirse en un 70% con una terapia de AZT (SIDA, Información Suiza).

En nuestro país la Norma SIDA en Perinatología (aprobada por la Resolución 105/97) reconoce que lo ideal es que una embarazada se haga el test en el primer control del embarazo, o antes del alta post parto -si no se controló durante el embarazo-, pero el test es voluntario (art. 6º del Decreto Reglamentario de la Ley de SIDA).

Lactancia materna

La promoción de la lactancia materna no puede ser indiscriminada, debería ir siempre acompañada de la advertencia de que antes hay que descartar el riesgo potencial de que el bebé se infecte. Y aunque la mujer no fuera portadora de SIDA, si mantiene conductas de riesgo mientras amamanta, tampoco lo debería hacer (SIDA, Información Suiza).

El test de SIDA debería ser obligatorio al menos para las embarazadas. Y en los casos en que dé positivo además de suministrarle a la madre el tratamiento correspondiente e indicarle que no debe amamantar, se le deberían dar los sucedáneos adecuados de la leche materna.

De este modo se haría efectivo el lema que la Semana Mundial de la Lactancia Materna tiene este año en nuestro país: “Apoyando a la madre... ¡Ganamos todos!”. FIN

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NOTIVIDA, Año VIII, nº 522, 22 de julio de 2008

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